Biosfera

El árbol más viejo de la Unión Europea está en La Cañadas del Teide

El árbol más viejo de toda la Unión Europea es un cedro canario de 1.481 años que se encuentra cerca del volcán del Teide, en Tenerife, según la datación que ha hecho un grupo de investigadores del Instituto Universitario de Gestión Forestal Sostenible de la Universidad de Valladolid (iuFOR), la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y del Parque Nacional del Teide, que han aplicado la técnica de radiocarbono para averiguar su edad.

Así lo indica una investigación realizada por expertos del Instituto Universitario de Gestión Forestal Sostenible de la Universidad de Valladolid (iuFOR), la Universidad Rey Juan Carlos y el Parque Nacional del Teide y publicada en la revista científica ‘Ecology’ de la Ecological Society of America.

Ejemplar de cedro canario identificado como el árbol más anciano de la Unión Europea. Foto de Gabriel Sangüesa
Ejemplar de cedro canario identificado como el árbol más anciano de la Unión Europea. Foto de Gabriel Sangüesa

Con la reciente datación, este ejemplar de cedro es 400 años más viejo que el árbol que hasta ahora se consideraba como el más antiguo de Europa, un pino en Grecia apodado popularmente como ‘Adonis’.

En 2019, el Parque Nacional del Teide identificó un ejemplar conocido como el ‘Patriarca’ como el árbol más antiguo del espacio natural protegido. Sin embargo, este nuevo estudio corrobora que existen ejemplares aún más viejos.

El Patriarca', árbol milenario que vive en El Parque Nacional del Teide. Foto: Manuel Suárez Izquierdo.
El Patriarca’, árbol milenario que vive en El Parque Nacional del Teide. Foto: Manuel Suárez Izquierdo.

Este espacio volcánico es un gran laboratorio científico en constante funcionamiento y, prueba de ello, es este importante análisis que ahonda en la presencia de los cedros canarios en las cumbres de la isla en un tiempo en que la vegetación pudo haber sido muy diferente a la actual.

El acceso a estas poblaciones de Juniperus cedrus, especie nativa de Canarias, es bastante difícil porque están encaramados a roquedos de roca volcánica solo accesibles con técnicas avanzadas de escalada, un reto que los científicos han logrado superar gracias a la colaboración de escaladores locales, expertos en trabajos de conservación en zonas acantiladas y coautores del trabajo.

Los investigadores han comprobado, tras realizar la datación por radiocarbono, que varios de los ejemplares estudiados sobrepasaban los 1.000 años. Varios de los árboles sobrepasan holgadamente los 1.000 años y solo han «mirado» una pequeña parte de lo que hay, lo que hace pensar que apenas se está arañando la superficie de lo que podría ser uno de los reductos más importantes de árboles viejos del planeta.

Estos árboles ancianos han sido capaces de superar cinco erupciones volcánicas en los últimos 500 años y continuas caídas de rocas y desarrollarse en un clima árido y frío, sin apenas suelo.

Los árboles prosperan mucho mejor en el llano, pero para persistir han tenido que refugiarse en los cortados, ya que la acción del hombre ha sido mucho más devastadora que los volcanes.

Estos árboles no son solo viejos, sino que, además, junto a las medidas de conservación y protección derivadas de la creación del Parque Nacional, están recolonizando los llanos de los que fueron expulsados.

El fruto de los cedros se dispersa por la acción de aves, por lo que los ejemplares que sobrevivieron en las zonas más abruptas están permitiendo recuperar los antiguos bosques de cedros del parque.

Fuente: Cabildo de Tenerife y Canarias Ahora