Biosfera

La elevada diversidad de los fondos abisales

Un equipo internacional con investigadores del CSIC ha publicado la primera visión unificada de la biodiversidad de los océanos a escala global, basada en el análisis de secuencias de ADN desde la superficie del océano hasta los sedimentos del océano profundo. Los resultados han revelado la elevada diversidad de los fondos abisales. Este esfuerzo colectivo fue posible gracias a 15 expediciones internacionales en aguas profundas, alguna de ellas liderada por instituciones de investigación españolas. En el estudio, publicado en Science Advances, han participado investigadores del Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC) y el Institut de Ciències del Mar de Barcelona (ICM, CSIC).

El fondo del océano profundo es el ecosistema menos explorado del planeta, a pesar de cubrir más del 60% de la superficie terrestre. La vida en gran parte desconocida en los fondos sedimentarios abisales, desde animales bentónicos hasta microorganismos, contribuye como reservorio de la materia inorgánica que se deposita en las profundidades, así como al reciclaje de la misma, una materia que es producto de la actividad de las comunidades pelágicas y que están numéricamente dominadas por plancton microscópico. Los ecosistemas bentónicos de los fondos marinos son la base de dos importantes servicios ecosistémicos de importancia global: el correcto funcionamiento de las redes tróficas oceánicas y el reservorio de carbono cuyo almacenaje tiene lugar en escalas de tiempo geológicas. Ambos procesos son reguladores fundamentales del clima de la Tierra.

El trabajo lo firma un equipo internacional de ocho países pertenecientes a diversos centros de investigación. El trabajo presenta los resultados de la secuenciación masiva de ADN eucariótico contenido en los sedimentos de aguas profundas de las principales cuencas oceánicas y los compara con resultados existentes de la secuenciación de ADN en aguas someras de todo el mundo, estos últimos obtenidos en las expediciones circumglobales Tara Oceans y la española Malaspina.

Este trabajo proporciona la primera visión integrada de la biodiversidad eucariótica oceánica global, desde la superficie hasta los sedimentos de las profundidades del océano. Los resultados del estudio permiten así abordar por primera vez algunos de las cuestiones sobre ecología marina a escala global, comprendiendo el espacio tridimensional del océano, lo que representa un gran paso hacia el concepto de “ecología de un solo océano”.

Con casi 1700 muestras y dos billones de secuencias de ADN, cubriendo desde la superficie hasta el fondo del océano profundo a nivel mundial, la genómica ambiental de alto rendimiento realizada, amplía enormemente nuestra capacidad para estudiar y comprender la biodiversidad de las profundidades marinas, su conexión con las masas de agua y con el ciclo global del carbono.

¿Quién vive en este ambiente oscuro y hostil?

Al comparar las secuencias de ADN de los sedimentos con las de los ambientes pelágicos, ha sido posible distinguir los organismos bentónicos autóctonos de los organismos planctónicos procedentes de la columna de agua suprayacente y que alcanzan los fondos marinos en el proceso de sedimentación que tiene lugar a través de la columna de agua. Los resultados indican que la biodiversidad bentónica podría ser tres veces mayor que en las masas de agua, estando dicha diversidad formada por diferentes grupos taxonómicos en su mayoría desconocidos.

Se han comparado nuestras secuencias de ADN bentónico de aguas profundas con todas las secuencias de referencia disponibles para eucariotas conocidos. Los resultados indican que casi dos tercios de esta diversidad bentónica no pueden asignarse a ningún grupo conocido, lo que pone de manifiesto el importante vacío en nuestro conocimiento de la biodiversidad marina.

¿Qué revela el ADN del plancton en aguas profundas?

El análisis de la abundancia y composición del ADN del plancton en los sedimentos de fondos profundos ha confirmado que las regiones polares son zonas fundamentales de secuestro de carbono. Además, la composición del ADN del plancton en los sedimentos predice la variación en la intensidad del funcionamiento de la “bomba biológica”, un proceso ecosistémico que transfiere el dióxido de carbono atmosférico a las profundidades del océano, regulando así el clima global.

Los científicos pueden ahora entender qué elementos de las comunidades planctónicas contribuyen en mayor medida a la bomba biológica, posiblemente los procesos ecosistémicos fundamentales en los océanos.

¿Cómo se verá afectado el océano profundo por los cambios globales?

El conjunto de datos genómicos obtenido en este trabajo representa la primera instantánea del total de la diversidad eucariota en el océano actual, proporcionando además una oportunidad única para reconstruir cómo eran los océanos en el pasado a partir del ADN contenido en los sedimentos a lo largo del tiempo. Esta información permite además analizar cómo el clima ha afectado al plancton y las comunidades bénticas en el pasado.

Los resultados no solo abordarán preguntas sobre la biodiversidad, biogeografía y la conectividad de los eucariotas marinos a escala global, también servirán como base para reconstruir el funcionamiento pasado de la bomba biológica a partir de ADN antiguo acumulado en el sedimento. Es decir, que los resultados de este trabajo ofrecerán información sobre su funcionamiento futuro en un océano más cálido, lo cual es clave para modelar el ciclo del carbono en escenarios de cambio climático.

Este estudio demuestra además que la investigación de la biodiversidad de aguas profundas es de suma importancia. Un gran número de organismos desconocidos habitan en los sedimentos del fondo oceánico y probablemente desempeñan un papel fundamental en los procesos ecológicos y ciclos biogeoquímicos. Un mejor conocimiento de esta elevada diversidad es crucial si queremos proteger estos vastos ecosistemas, aun relativamente prístinos, de los impactos de posibles futuras incursiones humanas y comprender los efectos del cambio climático.

Fuente: CSIC

Imagen de cabecera: Gorgonias y corales negros a 1960 metros de profundidad en el océano Atlántico filmados durante la campaña internacional Medwaves liderado por el IEO. / Medwaves(IEO/Atlas.