Cultura y Humanidades

El gofio, alimento natural de alto poder nutritivo

El gofio es un producto hecho con ingredientes naturales, elaborado principalmente, a partir del millo o trigo. Se encuentra entre los productos de origen natural más conocidos de las Islas Canarias y su influencia centenaria ha traspasado las fronteras insulares llegando a varios países de América Latina.

El gofio era un alimento básico de la dieta de los aborígenes canarios.

Se trata de un alimento prehispánico, de origen bereber, consumido por los indígenas canarios como parte fundamental de su dieta. En Tenerife se le denominaba ahoren, pero era en las islas de Lanzarote y Gran Canaria donde se utilizaba la palabra gofio, que es la que se conserva hasta la actualidad.​

Los antiguos canarios elaboraban distintos tipos de gofio, utilizando cebada,​ trigo,​ lentejas​ e incluso rizomas de helecho. Posteriormente se incorporaron nuevos ingredientes, como el centeno y el millo (maíz) procedente de América.

La principal diferencia entre el gofio y una harina normal, es el tueste del cereal, es lo que le da su particular sabor y olor. Cualquier tipo de harina está cruda mientras que el gofio no, por lo que se puede consumir sin cocinar de múltiples maneras.

Para elaborar el gofio, primero se tuestan los cereales, el grado de tueste puede variar en función del cereal usado y del gusto final que se quiera obtener, luego se procede a la molienda del cereal hasta obtener un polvo fino.

En sus orígenes se molía de forma manual, luego se hacía en molinos con unas piedras enormes que giraban impulsadas por distintos medios. Estos molinos han ido evolucionando y ahora se utilizan procedimientos mecánicos más avanzados, aunque sigue habiendo molinos artesanales.

Debido a su alto poder nutritivo se convirtió en el alimento básico de los aborígenes canarios y fue fundamental para paliar las épocas de hambrunas que sufrió el archipiélago en los siglos XIX y XX.

Imagen de cabecera cortesía de Comeztier